El siguiente proyecto fue encarado por las señoritas Ayelén, Gabriela y Celeste de primer grado del colegio Manuel Belgrano de San Antonio de Padua. Enmarcado en una visita educativa al museo de Ciencias Naturales, la propuesta fue dirigida a las familias.
La consigna era elaborar un dinosaurio, el que más les guste a los alumnos y con la técnica que prefieran. Los resultados están a la vista, más de cien familias trabajaron y compartieron esta rica experiencia con sus hijos... vamos a disfrutarlos nosotros también...
El 20 de noviembre de 1845, siendo el general Juan Manuel de Rosas responsable de
las Relaciones Exteriores del territorio nacional, tuvo lugar el enfrentamiento con
fuerzas anglofrancesas conocido como la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro.
La poderosa escuadra invasora intentaba obtener la libre navegación del río
Paraná para auxiliar a Corrientes, provincia opositora al gobierno de Rosas.
Esto permitiría que la sitiada Montevideo pudiera comerciar tanto con Paraguay
como con las provincias del litoral. La defensa del territorio nacional estuvo a
cargo del general Lucio N. Mansilla, quien tendió de costa a costa barcos
"acorderados" a sujetos por cadenas. La escuadra anglofrancesa contaba con fuerzas
muy superiores a las locales. A pesar de la heroica resistencia de Mansilla, la flota
extranjera rompió las cadenas colocadas de costa a costa y se adentró en el Río
Paraná. Sin embargo, debido a la heroica defensa del territorio argentino, en esta
fecha se celebra el día de la soberanía nacional.
En el siguiente enlace se transcribe la Convención Arana-Southern, que selló la paz con Gran Bretaña en donde el gobierno de Su Majestad Británica reconocerá “ser la navegación del Río Paraná una navegación interior de la Confederación Argentina y sujeta solamente a sus leyes y reglamentos; lo mismo que la del Río Uruguay en común con el Estado Oriental”.
Fuente: José Luis Muñoz Azpiri, Rosas
frente al Imperio Inglés. Historia íntima de un triunfo argentino,
Ediciones Theoría, Buenos Aires, 1960.
La Psicóloga chilena nos muestra otra cara de la gran incógnita que atemoriza a padres y maestros: Los adolescentes...
Pilar Sordo pide agudizar la mirada en una edad específica: la adolescencia, con un llamado a sus padres, para que entiendas esas diferencias, toleren sus sueños, comprendan sus vocaciones, sus pensamientos y estilos de vida distintos.
Algunos de sus principales consejos:
No podemos se amigos de nuestros hijos porque somos sus padres y este es nuestro rol. Debemos decirles que NO en muchas oportunidades y eso no les resultará simpático. Eso no quita que tengamos una relación de amor, como en toda relación afectiva.
¿Cómo puede ser que algunos padres le preguntan a sus hijos "qué quieres comer"? Ninguno responderá: garbanzos... entonces tenemos una generación de niños mal alimentados, obesos, etc...
Tenemos los adolescentes que como adultos nos merecemos tener, porque nosotros los hemos ido mal educando. Los que tenemos el problema somos nosotros los adultos...
Somos la única generación que le tuvo miedo a los padres y ahora le tiene miedo a los hijos...
Esta canción la conocí gracias al aporte de un alumno que me la comentó durante una clase de Ciencias Sociales donde hablábamos sobre la conquista del desierto y los abusos a los que fueron sometidos los pueblos originarios...
Quería compartir con ustedes esta experiencia porque como dice el blog de una compañera..el conocimiento se comparte y yo agrego: no solo se comparte entre docentes, y de docentes a los alumnos, sino de alumnos a docentes, ellos también nos enseñan.
LOS QUERANDÍES
Somos los Querandíes, herederos de esta tierra Somos nietos del indio que mataron esos hombres de mierda Se llevaron el oro, nos quitaron nuestras tierras Pero nunca pudieron con la naturaleza No necesito las luces ni los lujos de la ciudad
Tengo mujer y amigos y muchas cosas que dar Tengo un cielo claro y una luna para mirar Tengo un caballo loco que me lleva a cabalgar Para calmar mis penas dando vueltas sin parar No necesito las luces ni los lujos de la ciudad
Tengo plantas y flores, un rancho humilde es mi hogar Tengo los animales y estrellas para mirar Sólo le pido a los dioses que no llueva sin parar Que llueva lo necesario como para cosechar Porque si el agua no para nos quedamos sin hogar
Siento pena del hombre que no puede descansar De los que viven corriendo y no saben contemplar La inmensidad del cielo, las estrellas y el mar Que todo lo más lindo no se puede comprar Creen en el dinero, ese dios artificial
Tienen la mirada triste y no paran de cantar Saben lo necesario y no quieren saber más Viven agradeciendo a la tierra lo que les dá Y como la tierra es buena, lo que piden les dá No necesitan las luces ni los lujos de la ciudad
Sé que un día los dioses me vendrán a buscar Que la vida y la muerte tienen que pasar Pero no tengo miedo, ni quiero eternidad Y agradezco a la vida esta oportunidad...